Cuidados jerbos (Meriones Unguiculatus)

Cuidados jerbo, toda la información sobre cuidados, alimentación y atención veterinaria para tu jerbo.

cuidados jerbos

Introducción jerbos

Los jerbos son pequeños roedores originarios del desierto de Mongolia, emparentados con las ardilla, recibiendo también el nombre de ardillas del desierto.

Su fisiología es la típica de un animal del desierto: Heces secas y duras, orina muy concentrada.

Presentan un gran desarrollo de las extremidades posteriores con las que poder desplazarse o huir saltando y una glándula sebácea cercana al ombligo que segrega una sustancia amarillenta con la que marcan el territorio, estando más desarrollada en los machos.

Su esperanza de vida es de unos 4 años y alcanzan la madurez sexual a los 3-4 meses de edad. La temperatura óptima para su alojamiento oscila de 18 a 28 ºC y nunca hay que dejarlos expuestos al aire libre ni a corrientes de aire. Las altas temperaturas también son perjudiciales para su salud. Los machos adultos pueden llegar a pesar unos 110 gramos mientras que las hembras no suelen sobrepasar los 80 gramos.

Los Jerbos son animales muy sociables por lo que se aconseja tenerlos en parejas del mismo sexo. No se recomienda en ningún caso ni tener grupos de adultos de distintos sexos (exceptuando el caso de una pareja de macho y hembra, uno de ellos esterilizado), ni grupos de hembras adultas de más de tres. Tampoco se deben tener grupos de machos de más de cuatro. De igual manera, nunca se debe mezclar jerbos con otros animales. El gasto de mantenimiento es muy similar entre tener uno o dos y ellos serán más felices.

Son animales dóciles y curiosos, limpios (no sólo se acicalan ellos mismos, sino que se lo hacen también a otros individuos de su clan) y activos a diversas horas del día (no son nocturnos como los hámster) lo que las hace una fabulosa mascota para cualquier edad, sin olvidar que son animales y no juguetes.

Raras veces muerden a sus propietarios (evitaremos manipularlos bruscamente o despertarlos) Algunos son más asustadizos, y suelen correr a esconderse o saltar de pronto hacia arriba porque se sobresaltan. Su manera de avisar a otros jerbos de lo que ellos consideran un peligro potencial, es tamborilear fuerte con sus patas traseras, aunque ese ruido lo hacen también cuando se están cortejando para aparearse.

Roer es una de sus principales ocupaciones diarias ya que, como buenos roedores, tienen incisivos que les crecen toda la vida y deben desgastarlos para que tener problemas al comer. Estos dientes son de color amarillento al igual que los del hámster. Pero a diferencia de ellos no poseen abazones en su boca donde almacenar alimento. Tienen una cola larga cubierta de pelo con un penacho de pelo en la punta. Es extremadamente frágil, pudiendo llegar a desprenderla como mecanismo de defensa, por lo que se evitará manipularlos por ella.

Pueden ser de diversos colores, pues actualmente ya se dispone de una gran variedad de genéticas de fácil acceso, pudiendo encontrar jerbos negros, moteados, con manchas blancas o incluso siameses.

Si estás pensando en criar, ten en cuenta que deberás separarlos y deberás informarte bien primero, en poco tiempo podrías tener muchísimos jerbos a tu cuidado. Piensa que si una camada puede ser de una media de 5 jerbos ¿qué ocurrirá si la madre vuelve a tener otra camada y otra y otra y además sus hijas también van teniendo camadas? Cuidado con la cría indiscriminada, ni es saludable para las hembras. Es erróneo pensar que podrás venderlos y hacerte de oro, normalmente no es fácil sacar beneficios de estos animales pues la clientela no es tan abundantemente como puedas imaginar.

Alimentación jerbos

alimentación jerbosLos jerbos silvestres son omnívoros, se alimentan básicamente de semillas, hierbas, raíces. En la naturaleza pueden llegar a cazar algún insecto si pueden. Se les pueden dar de vez en cuando grillos y tenebrios de los que venden en las tiendas de animales, pero pueden pasar perfectamente sin este tipo de dieta.

Existen piensos a nivel comercial ya formulados para los jerbos, CUNIPIC, Healthy Handfuls de Oxbow, Bunny, Gerri Jerbos de Supreme , JR Farm. En caso de no encontrar piensos de jerbos podemos recurrir a los de hámster siempre y cuando no posean demasiadas pipas por su mayor tendencia a engordar a nuestras mascotas.

La comida fresca, verduras y frutas, pueden ser ofrecidas como complemento  en su dieta pero con ciertas consideraciones:

  • En caso de dar por primera vez un alimento debemos proporcionarlos de uno en uno y en pequeños trozos para evitar problemas como diarreas. Si no vemos cambios en el aspecto de las heces perfecto.
  • En caso de que sean blandas y generalmente más claras que las heces normales debemos retirar el producto en cuestión hasta que regule el problema. Si no fuera así y el animal empeorase su estado es imprescindible acudir al veterinario.
  • Frecuencia con la que ofrecer estos alimentos será 2 a 3 veces por semana.
  • Frutas y verduras adecuadas: acelga, espinaca, escarola, endivia, canónigos, berros, rúcula, pepino, apio, zanahoria, nabo, alfalfa, calabacín, guisantes, lombarda, manzana, pera, melocotón, albaricoque, fresquilla, uva, fresa.
  • De forma muy ocasional y en pequeñas cantidades se les puede dar pan, galleta, queso, yogur natural o algún lácteo.
  • Nunca patatas fritas y cosas similares.
  • También pueden tomar algunos alimentos cocidos como patata o arroz (sin sal).

Los jerbos toman poca agua pero es necesario que tengan agua disponible en todo momento. Deben disponer de un bebedero tipo biberón y se les debe cambiar el agua cada pocos días.

Alojamiento jerbos

Su mantenimiento es muy económico, ocupando relativamente poco espacio (aunque necesitan amplias jaulas donde poder moverse) y sin generar apenas olores.

Lo ideal es que para dos jerbos la jaula sea al menos de 1 metro de largo en un solo piso (aprox. 0,5 m²), para cada jerbo extra se deben añadir 0,25 m².

alojamiento jerbosPodemos alojarlos en jaulas, peceras y/o terrarios. Los acuarios están menos expuestos a corrientes de aire, son más fáciles de limpiar y no permiten salir fuera el sustrato que los jerbos esparcirán por todo el habitáculo gracias a su instinto excavador.

Se puede aprovechar la altura para construirles más pisos o estructuras por las que puedan trepar, dejando una altura entre piso y piso que permita al jerbo erguirse sobre dos patas (unos 15 cm).

Es muy fácil adaptar jaulas y reformarlas por dentro para que se convierta en hogar de nuestros jerbos. Las jaulas de un solo piso suelen ser muy pequeñas y las de varios pisos, a menudo usan suelos de rejilla que son auténticas trampas para las patas de cualquier pequeño roedor.

Los jerbos son capaces de roer con sus incisivos la mayoría de complementos de las jaulas para roedores que venden habitualmente, sobre todo si son de plástico, por lo que debemos evitar utilizarlos. En caso de tener elementos de plástico como comederos o escaleras debemos supervisarlos diariamente por si fueran mordisqueados por nuestra mascota.

Les encanta destruir los rollos de cartón del papel higiénico y es un juguete que todos tenemos en casa.

Como sustrato podemos poner papel prensado o sustrato de maíz. La fibra vegetal (heno) podemos emplearla también sobre el sustrato ya que algunos jerbos comen heno o lo emplean para hacerse su nido. Desaconsejamos el empleo de algodón que venden en las tiendas por el riesgo que puede ocasionar si queda enrollado en alguna extremidad o dientes.

Para limpiarles la jaula se hará con agua y un poquito de jabón con un cepillo de dientes viejos para manejarse entre los barrotes.

Poner un compañero a un jerbo ni mucho menos es tan sencillo como juntarlos y ya está. Es un proceso laborioso que sólo funciona en determinadas circunstancias y que se llama “método de la jaula dividida” y consiste en una presentación gradual de los nuevos individuos evitando el contacto físico directo.

Si sacamos a los jerbos a jugar, deberá ser siempre bajo supervisión y en lugares a prueba de jerbos, o sea, sin cables que roer, donde no puedan destrozar nada importante con sus dientes y por supuesto con muchísimo cuidado de no pisarlos, de que puedan escapar o de que alguna de nuestras otras mascotas se los encuentre.

Encontraremos zonas seguras para jugar con ellos en suelos de cuartos de baño (bajando las tapas de inodoro, que saltan mucho), encima de una cama, sobre una mesa no muy alta (poniendo cojines o almohadas en el suelo para que si se caen no se lastimen).

Las bolas donde se introduce el roedor dentro y se le suelta por la casa, les resultan bastante estresantes y no son recomendables.

Para capturarlos si es necesario, lo mejor es usar un tubo medianamente largo porque los jerbos sienten fascinación por ellos y acabarán entrando dentro.

Es conveniente proporcionar a nuestros jerbos una rueda de ejercicio. A algunos no parecen gustarles mucho, pero otros las disfrutan realmente. Conviene que sean metálicas. No les valen las que se venden para hámster enanos. Una rueda de entre 20 y 30 centímetros de diámetro es adecuada. El suelo de la rueda debe ser sólido (sin rejilla) y la rueda no debe tener radios.

Salud jerbos

salud jerbosLos jerbos no se vacunan pero si se desparasitan interna como externamente. Se recomienda realizar estudios coprológicos tras la adquisición de un animal y después al menos una vez al año.

Algunos signos que veremos en un jerbo que necesita atención veterinaria son:

  • Pelo encrespado o grasiento.
  • Ojos entrecerrados o lacrimosos (rojizo).
  • Nariz roja y moqueante.
  • Zona anogenital sucia de heces.
  • Esta apático, no se interesa por los juguetes.
  • No come, esta delgado.
  • Se tambalea o cojea.
  • Respira con dificultad.
  • Se rasca excesivamente o tiene calvas o heridas.

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